Extremadura

Muy pobre, poco poblada, con grandes zonas desérticas, pero que merece la pena visitar: Extremadura es una región intrigante, nada fácil pero encantadora.

Desolada, árida y pobre, Extremadura es todo lo que describe su nombre (del latín «terra extrema et dura»): una tierra de espacios desiertos y campos interminables, casi siempre sin cultivar, que durante siglos ha tenido que luchar contra los gobernantes y la sequía. Cenicienta de la economía y el turismo español, es una región que guarda magníficas sorpresas para quienes se alejan de los caminos del turismo de masas y se acercan a una realidad más auténtica.

Apretada entre Castilla y León, la Comunidad de Madrid, y Andalucía, y con la mirada puesta en el océano que no alcanza, Extremadura es un destino para almas románticas en busca de tranquilidad y encanto.

Debe explorarse a paso lento, a pie por la antigua Vía de la Plata, una ruta de senderismo menos conocida que el Camino de Santiago pero no menos fascinante, o en coche subiendo y bajando por carreteras solitarias en las que puede que no se encuentre a nadie durante horas.

Sus ojos se deleitarán con vistas insólitas y fascinantes, como cigüeñas negras, alcornoques, castillos en ruinas y monasterios solitarios, mientras que su paladar se deleitará con las especialidades gastronómicas locales, que incluyen delicias imperdibles como la Torta del Casar, considerada uno de los mejores quesos del mundo.

Madrid y Lisboa parecen mundos de distancia, pero gracias a las largas carreteras se puede llegar a ellas en poco tiempo. Extremadura está ahí, al alcance de todos los que quieran descubrirla.

Dónde está Extremadura

La Comunidad Autónoma de Extremadura está situada en el suroeste de España y no tiene salida al mar. Limita al oeste con Portugal, y al sur, este y norte con otras regiones españolas (Andalucía, Castilla La Mancha, Castilla y Léon). No debe confundirse con la región del mismo nombre en Portugal.

Desde el punto de vista administrativo, el territorio de Extremadura se divide en dos provincias, que son las más extensas pero de las menos pobladas de toda España: Cáceres y Badajoz. La capital de la región es Mérida.

Extremadura goza de un clima mediterráneo, a excepción de algunas zonas de clima continental. En toda la región los veranos son calurosos y secos.

Qué ver en Extremadura

Pobre en economía pero no en lugares de interés, Extremadura es una magnífica región para visitar, el destino ideal para quienes no quieren deslumbrarse con imágenes de postal sino adentrarse en los secretos de una nación, con bellos paisajes y atractivos culturales.

Mérida

Fundada por los romanos en el año 25 a.C., Mérida es una joya del encanto antiguo: atravesada por el río Guadiana, es la ciudad con mayor número de ruinas antiguas.

Algunos de ellos son especialmente impresionantes y entusiasmarán incluso a quienes ya hayan visto famosos yacimientos arqueológicos en Italia o Grecia: el puente romano (el más largo conservado hasta la fecha), un antiguo teatro, un anfiteatro, un estadio y los restos de tres acueductos.

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Badajoz

La mayor fortaleza árabe de España no está en Andalucía, como muchos creen, sino en Badajoz, una ciudad injustamente olvidada por los turistas.

Además de esta maravilla, también encontrarás una magnífica catedral, un edificio ultramoderno con una fachada que cambia de color con la luz, y un interesante museo de arte contemporáneo español, portugués e iberoamericano alojado en una antigua cárcel.

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Cáceres

La Ciudad Monumental de Cáceres es un laberinto de calles estrechas y plazas bordeadas de elegantes palacios que albergaron a las familias nobles de la ciudad; algunas de estas casas señoriales albergan ahora interesantes museos.

La mejor manera de enamorarse de Cáceres es perderse por sus sinuosas callejuelas y dejarse cautivar por el encanto único de esta ciudad desconocida para el turismo de masas y por las bondades de los platos locales que se sirven en los encantadores restaurantes del centro.

Parque Nacional de Monfragüe

Los 180 kilómetros cuadrados del Parque Nacional de Monfragüe albergan más del 75% de las aves protegidas de España, como cigüeñas negras, buitres leonados, buitres monteses y águilas imperiales ibéricas.

Este paraíso para los observadores de aves es también un destino ideal para los excursionistas: el parque es una espectacular extensión de colinas atravesadas por rutas de senderismo para todos los niveles. Camine a ritmo tranquilo en busca de los miradores más bellos del parque, desde los que podrá disfrutar de unas vistas impresionantes.

Trujillo

El mar está a cientos de kilómetros de aquí, pero Trujillo debe su fama a las épicas hazañas de los conquistadores que trajeron riquezas consigo: entre ellos, Francisco Pizzarro, el implacable conquistador del Perú que nació en esta remota localidad extremeña.

El centro histórico es un derroche de suntuosos palacios con elaboradas decoraciones, iglesias barrocas, exuberantes jardines y espléndidos aljibes de la época árabe.

Mapa

En el siguiente mapa puede ver la ubicación de los principales lugares de interés mencionados en este artículo