Albacete

En el corazón del centro de España hay una ciudad animada, perfecta para interrumpir un largo viaje y disfrutar de unas tapas excepcionales. Marca el nombre: Albacete.

Situada en una extensa llanura en el corazón de Castilla-La Mancha, Albacete ha sido durante siglos una tranquila ciudad de provincias. Su nombre proviene del árabe Al-Basit, que significa «La Llanura».

En las últimas décadas se ha convertido en una próspera ciudad comercial y en un centro neurálgico de las comunicaciones por carretera y ferrocarril de España. Si viaja de norte a sur o de este a Madrid, es casi seguro que parará aquí.

Entonces, ¿por qué no aprovecharlo? Los hoteles son muy baratos y también las tapas, a las que los albaceteños son muy aficionados. Puede disfrutar de ellos en bares con un ambiente auténtico donde no se encontrará con otros turistas y podrá mezclarse con los lugareños. Paseando por el centro se encontrará con interesantes edificios que mezclan diferentes estilos arquitectónicos: gótico, mudéjar, renacentista, barroco. Y antes de salir de Albacete hacia otros destinos, tómese un tiempo para ir de compras en un histórico centro comercial de estilo modernista.

La mejor época para visitar Albacete es septiembre, cuando el calor es más soportable y la ciudad se viste de gala para celebrar el acontecimiento más importante del año: la animada Feria de Albacete

Dedicada a la Virgen de Los Llanos, patrona de la ciudad, es una tradición que dura más de 300 años y que sus habitantes siguen viviendo con pasión y entusiasmo. El programa incluye conciertos, espectáculos, competiciones deportivas, corridas de toros y muchas oportunidades para degustar las especialidades culinarias típicas.

Qué ver en Albacete

Albacete no tiene atractivos turísticos famosos, pero el centro está lleno de hermosos palacios, iglesias y curiosidades históricas. Cuando el calor sea sofocante, busque un poco de frescor bajo los árboles del bonito parque municipal Abelardo Sánchez o en el parque Fiesta del Árbol, donde podrá ver a ancianos y otras personas jugar a las bochas, la versión española de las bochas italianas o la petanca francesa.

Palacios

Aunque no necesite información, pase por la oficina de turismo de Albacete. La oficina se encuentra en la Posada del Rosario, un magnífico edificio de estilo gótico y mudéjar que es un ejemplo típico de posada tradicional. Estas construcciones estaban muy extendidas en la región de Castilla-La Mancha, que siempre ha sido una zona de paso para comerciantes, peregrinos y viajeros.

Otros dos interesantes ejemplos de arquitectura tradicional son la Casa de los Picos y la Casona Perona, las elegantes viviendas de las familias nobles locales.

Iglesias

En la parte más antigua de la ciudad se encuentra la hermosa Catedral de San Juan Bautista, que mezcla la estructura típica de una iglesia gótica, cuatro columnas renacentistas, decoración barroca y una fachada neogótica. La construcción de la catedral se prolongó durante unos 400 años, lo que dio lugar a la mezcla de estilos que hoy podemos admirar.

En cuanto a otros interesantes ejemplos de arquitectura religiosa típicos de la zona, se puede admirar el Monasterio de la Encarnación, construido en el siglo XVI, que actualmente alberga un centro cultural, y la Iglesia de la Santa Concepción.

Pasaje Lodares

Regálese unas compras en un centro comercial muy especial: el Pasaje Lodares es un espléndido centro comercial de estilo modernista construido en 1925, con techos de hierro y cristal separados por columnas renacentistas.

Senderismo en Albacete

Aprovecha una parada en Albacete para hacer maravillosos paseos por los alrededores. La zona está repleta de áreas naturales perfectas para el senderismo de todos los niveles. Puedes explorar a pie los Montes de Chinchilla, la reserva natural de las Lagunas de Ruidera y la Sierra de Alcaraz (aquí puedes ver el nacimiento del río Júcar).

Dónde alojarse en Albacete

Para muchos viajeros, Albacete no es más que una escala de la costa española a la capital, o viceversa, por lo que la ciudad no ha desarrollado una gran industria hotelera. Albacete lo compensa con menos hoteles a buen precio, lo que permite alojarse en un hotel limpio y confortable con piscina por el coste de un joven albergue para mochileros.

La mayoría de los hoteles del centro de Albacete son establecimientos de gama baja y media, modernos y funcionales, además de algunos agradables b&b y pensiones familiares.

Si busca algo más lujoso, puede elegir entre un par de hoteles de 4 estrellas y el parador de Albacete, situado en el verde de una antigua granja (los paradores son hoteles de lujo en residencias históricas).

Hoteles recomendados en Albacete

Cómo llegar a Albacete

Albacete tiene un aeropuerto internacional, pero no hay vuelos directos a Italia. Por otro lado, la ciudad está estratégicamente situada en medio de una importante red de autopistas, lo que permite llegar rápidamente a Madrid, Valencia, Alicante y Murcia.

Para los que llegan desde Italia, es aconsejable volar a uno de estos aeropuertos y salir inmediatamente con un coche de alquiler. Madrid es el aeropuerto con más vuelos de bajo coste desde Italia durante todo el año, para el resto de destinos algunas compañías sólo operan vuelos de temporada.

Si ya estás en España puedes llegar fácilmente a Albacete no sólo en coche, sino también en autobús o tren. Los servicios son bastante frecuentes. Desde las ciudades de Madrid, Valencia, Alicante, Murcia y Cuenca puede tomar un tren de alta velocidad (AVE).